Virgilio el limón paseaba por el refrigerador, decía que había un mundo allá afuera, y que el mar es el destino más maravilloso. Pero como era obvio, ningún alimento vegetal comestible creía sus palabras.
-Y es que nadie cree en mi idea del mar y el mundo de afuera. Detrás de estas puertas blancas y frías esta una dimensión enorme y sin fronteras -Exclamaba Virgilio el limón mientras los vegetales comestibles negaban con la cabeza.
Un día la puerta se abre; como un misil costoso y sin dirección Virgilio rueda afuera del refrigerador. Queda en una pata de la mesa del comedor, y temeroso se esconde para no ser visto y poder escapar al mar.
La niña Lucía, quien abrió la puerta del refrigerador se había dado cuenta de que faltaba aquel limón revolucionario, y miró hacia el suelo del comedor vagamente.
-En fin, no creo que valla muy lejos- Dijo Lucía al no encontrar a Virgilio.
-uff. Eso estuvo muy cerca- Dijo Virgilio al ver a Lucía irse a su habitación a leer manga.
Virgilio subió a lo alto de un librero y miró hacia su alrededor.
-¿con que esto es el mundo de afuera?- Decía Virgilio mientras divisaba una pequeña pecera.
Aquella pecera, era redonda, con un pequeño pez japonés nadando con lentitud. El pez era naranja y con ojos muy grandes, y se comía los últimos trocitos de comida para peces (que honestamente el pequeño pececito japonés detestaba, pero no le quedaba de otra)
-Ahí, ese debe de ser el mar- Dijo Virgilio mientras corría hacia la pequeña pecera.
Al llegar Virgilio a la pecera, miró el fondo y miró la figura del pececito japonés. El pez sacó su cabeza del agua y dijo:
-Bien, ¿qué quieres?
-Quiero vivir contigo en el mar.
-pero ¿qué dices?, si esto no se parece al mar en lo más mínimo.
-Yo pensaba…
-Pues te equivocas amigo. Esto es solamente una burbuja de vida para mí.
-¿Cuál es tu nombre?
-Pamela.
-¿y eres feliz Pamela?
-Trato de aparentarlo. Pero bueno… ahora sabes que esto no es el mar, pequeño limón.
Y con un valor desconocido Virgilio dijo temeroso.
-¿Puedo vivir contigo?
-¿Por qué quieres vivir conmigo?
-porque creo que tu burbuja es lo más cercano que tengo al mar.
-adelante, salta y disfruta.
Y cuando Virgilio saltó unas aletas pequeñas y unos ojitos grandes le surgieron de la nada. Nació el primer pez limón. Y Pamela el pez se enamoró profundamente de él.
De su color verde esmeralda y sus ojos saltones.
Y su 5to hijo, un pececito limonesco japonés escribió este cuento en un día de frío en un mes de enero.
fine...
martes, 5 de enero de 2010
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4 comentarios:
hahahaha esta como para libro de cuentos infantiles! tu lado tierno sale al aire
No me late mucho que este muy ficticio, pero esta lindo, usaste palabras bien delicadas (:
Este es el que más me gustó, es una historia muy bella
lindo sin mas palabras...
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