martes, 16 de febrero de 2010

ayer, será tal vez...

Ayer la arena se movía como el agua, la tierra se comía a los insectos y tus pasos no podía rastrearlos. Será que el aliento de mi boca desaparecía, y mis ojeras se volvían verdes olivo. O tal vez es porque el efecto secundario empieza a surgir.

Ayer el cielo se hizo naranja, los patitos empezaron a ladrar y un limón saltarín corrió de la alacena. Será que mi piel se cae a pedazos y mis manos se vuelven de cal frágil. O tal vez es porque corte aquel lazo de que amarraba a tu presencia.

Ayer las paredes se hicieron de papel, un pececito me dio un beso, y el viento levantaba mis cabellos. Será que estoy hecho de cenizas y me estoy borrando, y mis ojos ya no ven más allá.

O tal vez es que tu ausencia realmente se ha convertido en una enfermedad incurable.

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